Sillas de ruedas ¿Cuál debes elegir?
Elegir una silla de ruedas no es una decisión menor. El modelo adecuado influye directamente en la movilidad, comodidad y salud postural del paciente. Una elección errónea puede derivar en lesiones, incomodidad crónica o limitaciones en la independencia. En este artículo abordaremos las diferencias entre los dos tipos más comunes de sillas de ruedas manuales, para que pueda tomar una decisión informada junto con su profesional de salud.
Existen en el mercado una gran variedad de sillas de ruedas y esto puede llegar a ser muy confuso y abrumador si estás en búsqueda de una para tu paciente o para ti. Así que en este pequeño artículo te desgloso los tipos más comunes de sillas de ruedas.
Sillas de ruedas manuales
Esta es la primer gran clasificación. En ella se encuentran todas las sillas de ruedas que no son eléctricas. Así de simple. Son fáciles de usar tanto en interiores como en exteriores y son las más comunes. Dentro de Esta clasificación encontramos a las sillas de ruedas no autopropulsables y a las sillas autopropulsables.
a) Las sillas manuales no autopropulsables son aquellas que requieren, obligatoriamente, una persona externa que empuje (propulse) la silla. Están diseñadas para ser maniobradas con facilidad en interiores, lugares estrechos o angostos (como marcos de puertas), etc. razón por la cual sus llantas traseras suelen ser pequeñas o de tamaño medio. Están pensadas, principalmente, para llevar al paciente de un lugar a otro sin mucho contratiempo y no para que pase todo el día sentado, Por ello no suelen tener todas las comodidades (eso no quiere decir que no sean cómodas) pero son fáciles de doblar y acomodar además de ser muy ligeras -como para facilitar el transporte. Por todo esto se les conoce, también, como sillas de traslado, de tránsito, de transporte o de transferencia.
-Bien, me queda claro, entonces ¿qué silla requiero para mí o mi paciente?
La silla manual no autopropulsable es recomendable si:
-Hay una persona externa que ayude al paciente a ir de un lado a otro.
-El paciente es una persona con dificultad generalizada para moverse, por ejemplo, una persona de edad muy avanzada.
-Se va a usar para desplazamientos cortos o frecuentes en un mismo día. Por ejemplo: si el paciente va con la familia de paseo a un centro comercial a visitar varias tiendas.
-La mayoría del tiempo se usará en terreno cuidado como el piso de plazas comerciales u hospitales pues las ruedas pequeñas no sortean los baches con tanta facilidad.
-Se utilizará en lugares con poco espacio como edificios con muchas puertas pequeñas o en algunos hospitales.
-El paciente no puede hacer uso de sus brazos para propulsar su silla de manera autónoma.
-El paciente va a estar trasladándose de un lugar a otro más que estar sentado, fijo, en un sólo lugar.
La silla manual autopropulsable es recomendable si:
-El paciente aún tiene fuerza y movilidad en el tren superior y quiere independencia para moverse.
-Se piensa usar más en exteriores que en interiores ya que la rueda grande ayuda con las irregularidades del terreno como las escaleras.
-El terreno no está en óptimas condiciones porque las ruedas grandes ayudan a sortear los baches más facilmente.
-Se piensa usar más en exteriores que en interiores ya que la rueda grande ayuda con las irregularidades del terreno como las escaleras.
Ahí tienes. Esas son las consideraciones generales que debe de tener, estimado lector, si está por adquirir una silla de ruedas manual para usted o para alguno de sus pacientes. Insisto, son consideraciones generales ya que existen muchos más tipos de sillas como las eléctricas, las de playa, las sillas bariátricas, las hechas para deportes, las sillas de bipedestación o las que suben escaleras sólo por mencionar algunas, así que conocer los pros y contras de todas y cada una de ellas los hará tomar una mejor decisión, una decisión informada y personalizada. Así que con este pequeño artículo espero haber contribuido, querido lector. a que tome una mejor decisión.
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